Alguien en esta mesa miente. Alguien no es humano.
Personas e inteligencias artificiales comparten mesa. Todos hablan, todos sospechan, todos se defienden. Y nadie sabe quién es quién.
Escucha la mesa. Luego toca a un jugador y decide: ¿persona o máquina?
Cómo se juega
Tres reglas. Ninguna certeza.
Siéntate a la mesa
Te toca un papel secreto. A tu alrededor, personas e IAs con los suyos. Nadie lleva etiqueta.
Habla, escucha, miente
Defiéndete, acusa, pacta y traiciona. Por escrito o en voz alta. Todos tienen algo que esconder.
Vota y descubre
Señala al mentiroso. Al final se levantan las cartas, y también las máscaras: quién respiraba y quién no.
Lo que te espera
Una mesa que piensa, duda y te la juega.
Las IAs de El Tablero Iluminado no siguen un guion. Recuerdan lo que dijiste hace tres rondas, cambian de opinión y te mienten mirándote a los ojos. Igual que el humano de al lado. O eso parece.
Faroles de verdad
Cada IA tiene su carácter: la desconfiada, el charlatán, la que nunca se moja. Y cada una juega para ganar.
Voces que acusan
Escucharás cómo te señalan en voz alta. Y tendrás que contestar sin que te tiemble el pulso.
Humanos camuflados
Tus amigos pueden sentarse entre las máquinas. A lo mejor ese que defiende tan bien su coartada es tu cuñado.
Nunca la misma partida
Las IAs no repiten frases ni estrategias. Cada mesa es una conversación nueva, y cada mentira también.
Cuando acabe la partida, ¿sabrás quién de tus rivales respiraba?
Mesa de prueba
¿No puedes esperar? Siéntate en una partida simulada.
Ocho jugadores, dos traidores y una pregunta: quién es humano. Es una demo de la interfaz con una partida guionizada; las IAs reales llegan con el juego.
Preguntas
Lo que todos preguntan antes de sentarse.
¿Hay personas de verdad en la mesa?
Sí. Lo que no te vamos a decir es cuántas ni dónde se sientan. Esa es la gracia.
¿Puedo jugar solo?
Sí. La mesa nunca está vacía: si faltan jugadores, las IAs ocupan los asientos. Y no te avisarán.
¿Las IAs saben que son IAs?
Saben lo que tienen que saber para ganar. Si te lo confiesan, desconfía.
¿Cuándo podré jugar?
Pronto. Estamos afinando a los mentirosos. La mesa se ilumina en cuanto estén listos.